lunes, octubre 16, 2006

Ni Cagancho en Almagro


La actual proliferación de postales virtuales, tarjetas electrónicas y avisos animados para pedir perdón, me hace sospechar que no sólo yo tengo necesidad de disculparme a menudo. Frases como “Lo siento, no quería ofenderte”, “Disculpa, he cometido un error” o “Perdóname, no pensaba lo que decía” están a la orden del día.

Quizá existe un tipo de persona más proclive a situaciones imprevistas o pequeñas sorpresas. Personas que de forma continuada tienen que decir algo así como “Lo siento, fíjate lo que me ha pasado, no he podido porque…” y a continuación desarrollar una trama que dejaría helado al mismísimo Kafka. Por cierto, ese ser atormentado y complejo que nos dejó el relato de La metamorfosis, en el que un voluntarioso corredor de seguros descubre al despertar una mañana que se ha convertido en un enorme insecto. Aunque intenta explicárselo a su familia (“¡fíjate lo que me ha pasado!”), ésta lo rechaza y deja que muera solo. Esas personas se convierten, en algún momento, en figuras del folklore más auténtico. Y me parece que, cada día, hay más “Gregorios Samsa”, no se si porque en realidad les pasa cosas inauditas y tienen “gafe”, o es que no les(nos) vale la pena esforzarnos por cumplir nuestros compromisos.
Definitivamente, cada día es más fácil quedar peor que Cagancho en Almagro(*) y, hasta en eso, tenemos la ayuda de Internet… Sirva pues esta entrada para pedir disculpas públicamente a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros de trabajo y a todos aquellos que, tarde o temprano, tendré a bien ofender.

(*) En 1932 el gran torero Cagancho se negó a torear en Almagro (no he conseguido averiguar el motivo), produciendo la cólera del respetable, que procedió a pegarle fuego a la plaza, así, sin más. Parece que tenían muchas ganas de verlo, cual David Bisbal de la época!

Para Mica, con mucho cariño, esté donde esté.

viernes, octubre 13, 2006

Houston, tenemos un problema!


Es obvio que no soy triscaidecafóbico. Sin embargo se trata de una de las fobias que más me impresionan. Me parecen increíbles algunas cosas. Como que algunos edificios omitan el piso 13, saltando del piso 12 al 14. O que en algunos hoteles no exista la habitación 13. O que muchas compañías aéreas no dispongan de esa fila en sus aviones. Todo para evitar la angustia de los triscaidecafóbicos. Sin embargo, otras supersticiones como derramar sal, cruzarse con un gato negro, pasar por debajo de una escalera, abrir un paraguas bajo techo, levantarse con el pie izquierdo o que se caigan las tijeras con las puntas abiertas, no tienen un apoyo similar. Por ejemplo, los barcos no dejan de embarcar pasajeros por ser martes, ni los juzgados de paz te impiden casarte en ese día. ¿Porqué entonces tanto interés en “protegernos” del 13?

También existe la
tetrafobia, que es el miedo al número 4 (en China, Japón, y Corea, no es infrecuente que los hoteles y los hospitales no tengan cuarta planta). La pronunciación china, japonesa y coreana para “muerte" y "cuatro" es similar (shi). En Italia el número de la mala suerte es el 17 (por lo que no existe la fila 17 en los aviones de Alitalia, aunque sí la 13, puesto que se considera un número que da buena suerte). Seguramente existen más fobias a los números. Pero ninguna tiene el “glamour” del 13.

Por ejemplo: Algunos triscaidecafóbicos se refieren a la misión lunar Apolo 13 como la prueba definitiva de que este número trae mala suerte: el Apolo 13 fue lanzado a las 13:13 EST el 11 de abril de 1970 desde el complejo 39 (tres veces trece). Su misión consistía en alunizar, pero una explosión a bordo de la nave en su camino a la Luna, obligó a la tripulación a abortar la misión y orbitar alrededor del satélite, sin lograr su cometido de llevar al quinto y sexto seres humanos a la superficie lunar. Finalmente, al Apollo 14 se le reasignó esa tarea con éxito. Todo el mundo sabe que Ángel Nieto fue campeón del mundo de motociclismo en 13 ocasiones, pero él siempre se refiere a que lo fue en "12+1" ocasiones. Adolf Hitler era triscaidecafóbico (y muchos otros personajes históricos). En los Estados Unidos, nunca ha existido un caza denominado F-13 dado que muchos pilotos son supersticiosos. El álbum musical “Room for Squares”, del compositor y cantante americano John Mayer consta de 14 pistas, aunque la 13ª es de 0,2 segundos de silencio y no aparece en la carátula de álbum. El álbum “Alivio de Luto” de Joaquín Sabina tampoco presenta este número, sino que después de la pista doce viene la "+uno". El compositor Arnold Schoenberg padecía triscaidecafobia. Curiosamente, nació y murió el día 13 del mes, a la edad de 76 años (7+6=13). Y así, un porrón de curiosidades más.

Aunque en España no existe una gran repercusión social de la triscaidecafobia, los aviones de Iberia, por ejemplo, no cuentan con esa fila. Sin embargo sí tenemos pisos 13, habitaciones de hotel 13, matrículas de coche con ese número, etc. En cualquier caso, por si las moscas, recomiendo a cada uno de vosotros, que toméis una o varias de estas medidas: tener alguna herradura, echar sal por encima del hombro, tocar madera, magia blanca, tocarle la chepa a un jorobado o, simplemente, santiguarse o utilizar el feng-sui.

Para los interesados en los diversos tipos de “fobias”, existe una página que es todo un diccionario de las mismas. Ah! y la fobia específica al viernes 13 se llama paraskavedekatriafobia o friggatriscaidecafobia. Como diría un ilustrísimo: “Manda huevos!!”

miércoles, octubre 11, 2006

e-Conozco a Halle Berry!


Llevo unos días dándole vueltas a la original idea de los “Seis Grados de Separación”. Ya sabéis, la teoría de que todo ser humano está conectado a cualquier otro, a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cuatro intermediarios adicionales. Este concepto se basa en la idea de que el número de conocidos de cada persona crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena. Así, sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en el total de la población humana.

Esta teoría fue “verificada” en 1967 por un psicólogo de la universidad de Harvard, mediante un experimento utilizando el sistema de Correos. Y recientemente, en 2001, Duncan J. Watts ha vuelto a realizar el experimento a nivel mundial mediante el email, verificando de nuevo que la media de saltos para llegar a un desconocido de cualquier punto del planeta se sitúa entre 5 y 6. Esta teoría también se ha explotado cinematográficamente, como en
la película del mismo título o por ejemplo, en la serie norteamericana “Perdidos”.

Pues bien, hace pocos días me registré en un sistema de
networking llamado e-Conozco y que permite explorar y poner en práctica esta teoría. La verdad es que, si te pones en ello, resulta un tanto adictivo. Bueno, lo importante de verdad es que tengo un amigo, que tiene un amigo, que tiene un amigo, que es amigo de George Bush Jr. por poner un ejemplo. Una chulada. Ah! Y esto es válido también para el Papa, o para Halle Berry!!. Y yo sin saberlo!

La historia detallada de la teoría y del término, junto con diversas anécdotas, puede consultarse detalladamente en, como no,
Wikipedia.

viernes, octubre 06, 2006

El manifiesto del Tren de Claves


Un tren de claves consiste en una sucesión de tesis o principios sobre un determinado tema, que después podrá servir para orientar una intervención práctica o acción. El más popular de estos “trenes” se recoge en el
Manifiesto del Tren de Claves [The Cluetrain Manifesto, para los que hablen idiomas], y consiste en una serie de principios (algunos hilados, otros no) sobre empresas, mercados y personas de nuestra era, identificables perfectamente para cualquier organización.
Algunas de estas tesis son bastante radicales: “los mercados son conversaciones”, “los hiperenlaces socavan las jerarquías” o “la paranoia mata la conversación”. En realidad, la mayoría de las claves son críticas directas a los actuales canales de comunicación de las empresas.
Aunque es cierto que algunas empresas están cambiando ya de forma apreciable, el fin se avecina… “La falta de conversación mata a las empresas”, “hay dos conversaciones aisladas: una en la calle y otra en las organizaciones”, “los mercados se organizan y se vuelven inteligentes, las empresas se aíslan y no escuchan”, “la publicidad no funciona”, “los mercados consisten en seres humanos, no segmentos” y así, hasta 95 frases (algunas, realmente lapidarias). Recuerdo que cuando lo leí, pensé que algo había cambiando en mí. Quizá es que aprendí algo. ¿Qué pensáis vosotros?
Pienso que puede ser un entretenimiento interesante. Comienzo, a ver si nos animamos:
1 - Internet constituye el mayor banco de información gratuito existente.
2 - La comunicación a través de la red es más rápida y económica.
...

miércoles, octubre 04, 2006

El robobo de la sisilla


Aunque ya hace algunos días del suceso no puedo evitar sacar el tema de la última campaña de
“marketing viral” de la gente de Tiempo BBDO. Me refiero al presunto video del asalto a las Cortes, con robo del sillón de ZP incluido, producido realmente para promocionar la Campaña del Milenio contra la Pobreza, que se desarrollará durante los próximos 15 y 16 de Octubre. A todo esto, una campaña de UNICEF. Estos de BBDO son los mismos que el verano pasado nos ‘crujieron’ insistentemente con el ‘Amo a Laura’ para la campaña de la MTV (que consiguió engañar inicialmente al mismísimo Buenafuente)… y yo pregunto: ¿se trata de publicidad encubierta o simplemente engañosa?, ¿es que publicidad encubierta significa aceptable?.

De acuerdo con que el fin es loable, pero ¿justifica en este caso los medios?. Al parecer, debido a que el `montaje’ requería cierta complicidad de algún funcionario de las Cortes, se ha detectado al susodicho y ya se le abrió expediente y una investigación de la Fiscalía General del Estado para que estime las eventuales consecuencias penales. Vamos que la Campaña contra el Hambre podrá empezar por ayudar al cuasi ex-funcionario...

Lo mejor es que Siscu Molina, el responsable, dice que se trata de
“una publicidad un poco llevada al límite, pero había que arriesgarse“. También dice que están sorprendidos, porque “lo colgaron el sábado todo y que pensaban que tenían unos días”… el caso es que Internet no cierra en fin de semana y miles de internautas y no pocos medios de comunicación, se hicieron eco de la “noticia” del ASALTO y ROBOBO antes de darse cuenta del “engaño”. ¿Incautos o victimas?

lunes, octubre 02, 2006

El tornillo


Se trata de un “cuento” bastante conocido, y con interesante moraleja, de los miles que circulan por Internet pero que, por su interés, me permito adaptar ‘libremente’:

“Un gran y complejo ordenador de una gran multinacional, que costaba decenas de millones de euros, comenzó a fallar. Para arreglarlo llamaron a un ingeniero. El técnico se sentó en la consola, apretó algunas teclas y apagó el sistema. Con los equipos apagados abrió su maletín, sacó un destornillador y se acercó a la unidad central. Abrió una de sus portezuelas, localizó un pequeño tornillo y le dio una vuelta y media… Cerró todo, volvió a encender el ordenador y comprobó que funcionaba todo perfectamente.

El director de la empresa, muy contento, le pidió la factura para pagarla inmediatamente.
- ¿Cuánto le debo?
- Pues si es tan amable, son 1.000 euros.
- ¿Mil euros? ¿Mil euros por unos minutos de trabajo? ¿Mil euros por apretar simple tornillo? Aunque el ordenador cueste 12 millones, esa cantidad es totalmente absurda y disparatada!!! Sólo pagaré la factura si me la envía con una justificación totalmente detallada.

El ingeniero asintió y se fue. A la mañana siguiente recibió la factura y, tras leerla, el director meneó la cabeza y procedió a pagarla sin más comentarios. La factura decía:


Apretar un tornillo 1 €
Saber qué tornillo apretar 999 €
TOTAL 1.000 €

Y es que no hay nada peor que enfrentarse a la desconsideración de quien, por ignorancia, no alcanza a comprendernos. "

Moraleja: “Muchas veces se gana por lo que se sabe y no sólo por lo que se hace…”

Para
Fenli

jueves, septiembre 28, 2006

La Zapatilla del CiberCeniciento


Como en “La vida de Brian”, de mis admirados Monty Python, yo soy ‘seguidor de la zapatilla’. ¿Qué de qué estoy hablando?, pues de que el otro día leí la historia: “Quiero cambiar este clip rojo por algo más grande o mejor. Un bolígrafo, una cuchara o quizás una bota. Si prometes hacer trueque conmigo, prometo ir hasta donde estés. Voy a continuar la cadena de intercambios hasta que consiga una casa. O una isla. O una casa en una isla. Imagínatelo". Kyle MacDonald, un canadiense de 26 años, colgó este anuncio en la web
craigslist.com hace aproximadamente un año. Tras sólo 14 intercambios, finalmente hace un par de meses recibió las llaves de una casa en un pueblo canadiense de unos mil habitantes (Kipling). El alcalde del mismo, y que estuvo “al quite”, en cuanto oyó hablar de la cadena de intercambios que Kyle estaba realizando, decidió ofrecerle un hogar para que la publicidad del enloquecido trueque le ayudara a poner su pueblo ‘en el mapa’.

Hoy día, si uno no es noticia gracias a Internet, es un “don nadie”. Y si no tienes ideas para poner en práctica con la ayuda del ciberespacio, tampoco. "Vivo de alquiler, pero siempre quise tener una casa. No tenía dinero para comprarla, pero tenía un clip rojo", explica MacDonald en su visitado blog
http://oneredpaperclip.blogspot.com/. Además del clip, una gran dosis de imaginación y dos narices, tenía Internet.

Después de leerlo pensé que no debía tardar mucho en aparecer algún émulo de la idea... Pues la versión española ya apareció a principios de año. Un asturianín de 28 años, Raúl Herranz, ofrece en su página web cambiar una única zapatilla de deporte por otro objeto de igual o mayor valor, que cambiará a su vez por otro, y así hasta conseguir un piso. Todo sin pagar un duro (o euro), a base de cambios. La página de Raúl Herranz se llama, naturalmente,
cambiozapatoporvivienda.es, y en ella explica el porqué de su iniciativa. La zapatilla sale de un catálogo, y asegura que no hay dinero en juego, todos los intercambios se realizan exclusivamente mediante el sistema de trueque. Ya tiene unas "Vacaciones en Fuente el Fresno". Pues ni "Kely Finder" ni leches. A todo esto, el amigo Raúl es informático, vive con sus padres y quiere independizarse, aprovechando el “tirón” mediático. Pues no seré yo quien se lo impida. A fin de cuentas, además de colega, se trata de una saga de “artistas” a los que hay que proteger. ¿Por qué no se me ocurriría a mí? Así que, para innovar, os propongo lo siguiente: Yo tengo un ratón estropeado, ¿creéis que podré conseguir, mediante intercambios sucesivos, una cuenta de gmail? ...

miércoles, septiembre 27, 2006

Mi ideario básico


"Metílos en paz diciendo que yo quería aprender virtud resueltamente y ir con mis buenos pensamientos adelante, y que para esto me pusiesen a la escuela, pues sin leer ni escribir no se podía hacer nada. Parecióles bien lo que decía, aunque lo gruñeron un rato entre los dos. Mi madre se entró adentro y mi padre fue a rapar a uno (así lo dijo él) no sé si la barba o la bolsa; lo más ordinario era uno y otro. Yo me quedé solo, dando gracias a Dios porque me hizo hijo de padres tan celosos de mi bien."
Historia de la vida del Buscón, de Quevedo.

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