jueves, septiembre 28, 2006

La Zapatilla del CiberCeniciento


Como en “La vida de Brian”, de mis admirados Monty Python, yo soy ‘seguidor de la zapatilla’. ¿Qué de qué estoy hablando?, pues de que el otro día leí la historia: “Quiero cambiar este clip rojo por algo más grande o mejor. Un bolígrafo, una cuchara o quizás una bota. Si prometes hacer trueque conmigo, prometo ir hasta donde estés. Voy a continuar la cadena de intercambios hasta que consiga una casa. O una isla. O una casa en una isla. Imagínatelo". Kyle MacDonald, un canadiense de 26 años, colgó este anuncio en la web
craigslist.com hace aproximadamente un año. Tras sólo 14 intercambios, finalmente hace un par de meses recibió las llaves de una casa en un pueblo canadiense de unos mil habitantes (Kipling). El alcalde del mismo, y que estuvo “al quite”, en cuanto oyó hablar de la cadena de intercambios que Kyle estaba realizando, decidió ofrecerle un hogar para que la publicidad del enloquecido trueque le ayudara a poner su pueblo ‘en el mapa’.

Hoy día, si uno no es noticia gracias a Internet, es un “don nadie”. Y si no tienes ideas para poner en práctica con la ayuda del ciberespacio, tampoco. "Vivo de alquiler, pero siempre quise tener una casa. No tenía dinero para comprarla, pero tenía un clip rojo", explica MacDonald en su visitado blog
http://oneredpaperclip.blogspot.com/. Además del clip, una gran dosis de imaginación y dos narices, tenía Internet.

Después de leerlo pensé que no debía tardar mucho en aparecer algún émulo de la idea... Pues la versión española ya apareció a principios de año. Un asturianín de 28 años, Raúl Herranz, ofrece en su página web cambiar una única zapatilla de deporte por otro objeto de igual o mayor valor, que cambiará a su vez por otro, y así hasta conseguir un piso. Todo sin pagar un duro (o euro), a base de cambios. La página de Raúl Herranz se llama, naturalmente,
cambiozapatoporvivienda.es, y en ella explica el porqué de su iniciativa. La zapatilla sale de un catálogo, y asegura que no hay dinero en juego, todos los intercambios se realizan exclusivamente mediante el sistema de trueque. Ya tiene unas "Vacaciones en Fuente el Fresno". Pues ni "Kely Finder" ni leches. A todo esto, el amigo Raúl es informático, vive con sus padres y quiere independizarse, aprovechando el “tirón” mediático. Pues no seré yo quien se lo impida. A fin de cuentas, además de colega, se trata de una saga de “artistas” a los que hay que proteger. ¿Por qué no se me ocurriría a mí? Así que, para innovar, os propongo lo siguiente: Yo tengo un ratón estropeado, ¿creéis que podré conseguir, mediante intercambios sucesivos, una cuenta de gmail? ...

3 comentarios:

fenli dijo...

Amigo Isidro,

Parece que estuvieras utilizando el modelo de aproximaciones sucesivas y empezaras con un prototipo pequeño.

Espero que la espiral te lleve a un chalet en malibú.

De momento te puedo dar dos o tres bolas de ratón para añadir al lote.

Suerte.

Anónimo dijo...

Pues un ratón con tres bolas debería dar más de sí, juas, juas

Carlos Albar dijo...

Yo te intercambio el link

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